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Sentido común y buen sentido: si te

golpeas la cabeza contra la pared, lo
que se rompe es la cabeza
Gary Younge 05/10/2008

“Para que estas elecciones tengan algún sentido en esta coyuntura, hay que poner en tela de
juicio los supuestos de los últimos 30 años que han llevado a Norteamérica hasta aquí. Son
supuestos que han sido promovidos de forma agresiva por los republicanos en general y por
George Bush en particular. Pero para que ganaran peso tuvieron que ser primero admitidos y
luego adoptados por los demócratas. El resultado es que una Norteamérica que se ve a sí
misma arraigada en una superioridad militar y un poderío económico sin rivales se levanta
ahora en cabal contradicción sobre una realidad más de relumbrón y hecha jirones. Añádase
la crisis del crédito a la derrota en Irak y los problemas en Afganistán, y lo que queda es una
nación de subprime, que abarca demasiado militar y económicamente, mientras vive a lo
grande por encima de sus medios”

Norteamérica tiene un terrible dolor de cabeza, pero parece que nadie se lo quiere curar. Para
que las elecciones tengan algún sentido en esta crisis, hay que poner por completo en
cuestión los supuestos de los últimos 30 años.

Está el sentido común y está el buen sentido. El sentido común representa la sabiduría aceptada con
los años y la opinión extendida del momento. Puede tener raíces en los hechos, la invención, el
rumor o la realidad. Hay un plano en el que no importa. Mientras se sostiene de manera común, el
sentido común, en lo esencial, se convierte en un dato de la vida.

El buen sentido, por otro lado, representa esas verdades perdurables y datos tozudos que
sobreviven a su impopularidad. El hecho de que sea correcto no indica necesariamente que no sea
marginal. Persiste por la sencilla razón de que las condiciones dominantes sostienen su pertinencia
aún cuando la opinión dominante lo ignore.

Hay momentos en que coinciden y otros en que chocan. En momentos distintos en lugares distintos
quemar brujas, defender que la tierra es plana, la eugenesia, la esclavitud, el fumar en los
restaurantes y el castigo corporal en las escuelas formaba parte todo ello del sentido común. Pero
nunca representó el buen sentido.

La crisis crediticia y las elecciones se suceden como si transcurrieran en una pantalla dividida en dos. Sugerir lo contrario era tachado de extremismo. la intervención gubernamental en el mercado. Debería proporcionar a los candidatos la oportunidad de esbozar diferentes visiones respecto al modo en que enfrentarían la situación en un momento en el que la nación se centra atentamente en la política. Si alguna vez ha estado necesitado de liderazgo el país es ahora. Pero no se trata de algo substancial. rogándole que salvara el acuerdo de rescate financiero. ha hecho de la carrera presidencial algo menos y no más relevante. se arrodillaba literalmente ante Nancy Pelosi. El sistema que deja que la mitad del mundo viva con menos de un dólar diario. Conforme se desploman los mercados. Si bien la gravedad de la crisis está clara. caen los bancos y se aterran los corredores de Bolsa. y no digamos ya una solución. la crisis financiera. "Crea el folklore del futuro. Nos encontramos ahora mismo en una de esas crisis. las perspectivas de transformación siguen siendo remotas. aunque la crisis haya cambiado las conversaciones electorales. portavoz demócrata de la Cámara. A finales de la semana pasada. escribió el marxista italiano Antonio Gramsci. con gente tan depauperada que come pasteles de barro y vende a sus hijos como esclavos funcionaba aparentemente bien. pero surgía primordialmente en tiempos de crisis y transformación. Existe una conexión entre ambas: Barack Obama ha vuelto a irrumpir con fuerza como resultado de que la atención de la gente se ha reorientado de la barra de labios y el cerdo (1) a las hipotecas. en su mayor parte. El hecho de que este desplome haya tenido lugar durante una elección presencia ha sido fortuito. las pensiones de jubilación y el empleo. . Sin embargo. el Sectretario del Tesoro norteamericano. una fase relativamente agarrotada del conocimiento popular en un tiempo y lugar determinados". los principios nucleares que han sustentado la cultura económica y política durante una generación han quedado por completo desacreditados. que elaboró esa distinción en las cárceles de Mussolini. sostenía. se ocultaba a menudo en el sentido común. Henry Paulson. Bush avisó respecto al conjunto de la economía norteamericana: "Este pimpollo se nos puede ir". Pero esas ortodoxias se desploman aún más rápido que los mercados. George W. refrenar los salarios de los ejecutivos y establecer controles del flujo de capital se convierten en buen sentido. Y aquí tenemos a dos hombres que se lo están disputando."El sentido común no es rígido y estacionario". nadie busca en ellas nuevas ideas. De repente. Después. El buen sentido. Hace menos de un mes la invulnerabilidad e inviolabilidad del capitalismo global no regulado era de sentido común. Puesto que.

Tiene tanto sentido elegir a McCain como lo habría tenido reelegir a Hoover. Añádase la crisis del crédito a la derrota en Irak y los problemas en Afganistán. mientras vive a lo grande por encima de sus medios. Son supuestos que han sido promovidos de forma agresiva por los republicanos en general y por George Bush en particular. Será tarea de quien gane el 4 de noviembre gestionar el declive del estatus y poder norteamericano. y lo que queda es una nación de subprime. hablar de ello. La respuesta de McCain ante las arcas del gobierno vaciadas por los planes de rescate financiero no . por tanto. en medio de la Depresión. Quedó claro tras el debate del viernes (26 de septiembre) por la noche que ni John McCain ni Obama saben verdaderamente qué hacer. pero por ahora se trata de los márgenes entre los que vivimos y en los que muchos tendrán que sobrevivir. no la pared". "Si te golpeas la cabeza contra la pared. Un humorista escribió un mordaz artículo sobre un imaginario combate entre Franklin Hoover y Herbert Roosevelt. y el consiguiente deterioro aun mayor del nivel de vida de los norteamericanos. Marriner Eccles. En su lugar se sigue hablando de Norteamérica como refulgente ciudad de la colina. En 1932.La noción de que pudiera haber alternativas al capitalismo rapaz ha sido proscrita de la plaza pública. sin caer en la cuenta de que la ciudad a la que se refieren anda en bancarrota y están a punto de cortarle la luz. Eso no significa que sea irrelevante quién venza. Quienes pretendían que el problema era el gobierno ahora lo contemplan no ya como última sino como única solución. el sentido común exige que lo subvencionemos a perpetuidad por miedo a que se hunda. Ahora mismo. El resultado es que una Norteamérica que se ve a sí misma arraigada en una superioridad militar y un poderío económico sin rivales se levanta ahora en cabal contradicción sobre una realidad más de relumbrón y hecha jirones. que abarca demasiado militar y económicamente. los discursos de la campaña a menudo se leen como una gigantesca serie de erratas. muchos comentaristas lamentaron la ausencia de diferenciación entre Herbert Hoover y Franklin Roosevelt. Esto suena a sinsentido. la ciudadanía norteamericana tiene un terrible dolor de cabeza y no parece que esta carrera presidencial vaya a curárselo. Cualquier leve diferencia que existiera retóricamente demostraría ser enorme en la realidad durante un período vital. Ese discurso limitado nos deja opciones limitadas. La diferencia entre ellos en torno a esta cuestión puede ser marginal. escribió el presidente de la Reserva Federal. en la que Roosevelt y Hoover pronuncian los párrafos que corresponden al otro". Poco ha de extrañar que nadie quiera. Pero para que ganaran peso tuvieron que ser primero admitidos y luego adoptados por los demócratas. Ambos están a merced de los acontecimientos y del mercado." escribió en cierta ocasión Gramsci. "Considerando los acontecimientos posteriores. hay que poner en tela de juicio los supuestos de los últimos 30 años que han llevado a Norteamérica hasta aquí. "lo que se rompe es la cabeza. Para que estas elecciones tengan algún sentido en esta coyuntura. Este proceso será doloroso y podría prolongarse. Lo poco a lo que se comprometerán se refiere a cosas en las que están de acuerdo. El buen sentido exige una reconsideración concienzuda de un sistema que se encuentra en estado de desmoronamiento.

y en favor de la independencia energética norteamericana.info: Lucas Antón Fuente: The Guardian. Finalmente. Traducción para www.info/textos/sentido-comn-y-buen-sentido-si-te-golpeas- la-cabeza-contra-la-pared-lo-que-se-rompe-es-la-cabeza . Obama has admitido que habrá que recortar sus planes para ampliar el acceso a la atención sanitaria y la educación. salvo en lo tocante a la defensa. es lo más sensato que he oído en mucho tiempo.estriba en cancelar los recortes de impuestos sino en congelar el gasto en todos los órdenes.sinpermiso. un complejo militar-financiero. Rara vez se juzga de sentido común citarle entre gente civilizada. Gary Younge es un columnista del diario británico The Guardian. los veteranos y los derechos adquiridos. dijo Lenin.22:57): http://www. la clase política norteamericana se ha adherido a un orden del día redistributivo. "Los capitalistas pueden salir a flote de cualquier crisis mientras sean los trabajadores los que paguen". Sin embargo. El problema es que está a punto de desviar los dineros públicos de los pobres a los banqueros y financieros. 29 septiembre 2008 URL de origen (Obtenido en 13/03/2017 . como descripción de lo que está sucediendo ahora mismo.sinpermiso.