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UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CUENCA

UNIDAD ACADÉMICA DE SALUD Y BIENESTAR

FACULTAD DE PSICOLOGÍA CLÍNICA

Análisis de casos:

“Rol de género en la primera infancia”

Estudiantes: Claudia Fuentes, Valeria Álvarez, Viviana Tapia.

Docente: Mgs. Yenima Hernández.

Materia: Sicosexología.

Ciclo: Sexto ciclo: B

2017-2018
Rol de género en la primera Infancia

Sin duda alguna, la sexualidad del ser humano se establece desde la relación sistemática de

diversos factores que la componen y, precisamente, el rol de género no escapa de tal realidad.

En la actualidad, los temas relacionados a cómo se vive la sexualidad son ampliamente

debatidos, tanto por los conflictos en cuanto a diversidad y tolerancia, como por el

tradicionalismo y las nuevas olas de defensa a favor de los derechos sexuales de cada uno de

los individuos que integran a la sociedad.

Es así que, en cuanto a la apropiación de roles de género, según afirma Rocha (2009) y el

Programa de las Naciones Unidas para el Género (2010), citado en (González & Cabrera, 2013)

los sujetos, partiendo de una concepción binaria, aprenden a ser masculinos o femeninos a

través del aprendizaje guiado por la comunicación y la observación, ya sea a través de la

familia, el contexto u otros medios. En consecuencia, el rol de género se percibe como una

construcción, vinculada tradicionalmente al sexo biológico y social, sin tener en cuenta la

identidad de género del individuo. Aspectos que facilitan las valoraciones desiguales entre

mujeres y hombres, así como a la asignación de deberes y derechos acorde al sexo asignado.

Desde la concepción del bebé, los padres asumen comportamientos diversos en dependencia

de si es niña o niño. De esta forma, el condicionamiento cultural, que nace muchas veces desde

los hogares, promueve el uso de vestuarios, colores y tratos característicos acorde al género,

base en la cual se asientan los estereotipos, pensamientos o creencias estructuradas acerca de

lo que se cree apropiado para hombres y mujeres.

En relación al tema, Rocha (2004), citado en (González & Cabrera, 2013, pág. 343)

establece que, un factor importante en el desarrollo de roles específicos en los niños, “es

justamente el tipo de rasgos y estereotipos vinculados al rol de género que poseen padres y

madres.” Afortunadamente, durante el desarrollo evolutivo del individuo, tales creencias no se

mantienen estáticas, sino que, por el contrario, se producen transformaciones de acuerdo a cada
etapa de su vida. Como resultado, “cada edad traerá consigo formas diferentes de manifestar

sus roles, teniendo en cuenta su nivel de comprensión y apropiación”, (González & Cabrera,

2013, pág. 343). Teniendo en cuenta, particularmente en los casos de niños en edades entre tres

a seis años, que, durante tal etapa, los mismos practican la imitación de modelos paternos y

maternos, aprenden acerca de papeles sexuales y, a través de tal experimentación, son capaces

de sentirse satisfechos o no de su identidad femenina o masculina.

Datos estadísticos

Con respecto al artículo propuesto por (Mathiesen, Moreno, & Morales), el mismo, nos

permite estar al tanto de las diferencias de género que se presentan en los individuos dentro de

la educación; siendo considerablemente influenciados por la desigualdad en la calidad de vida.

Del mismo modo, estas se pueden presentar por un sinnúmero de diferencias individuales y las

condiciones en las cuales se desarrollan como niño o niña. De acuerdo a la realidad, se puede

mencionar que dentro de la sociedad existen un sinfín de variables que influyen de gran manera

en la educación sexual de los niños y niñas.

Ciertamente, en todo momento nos encontramos influenciados por la sociedad, por la

biología, por las creencias, por mitos y ahora también la manera en la que se educa a los niños

desde temprana edad. Así pues, dentro de una investigación realizada, el 75% de los

maestros/as señalan que, de los niños dentro de un aula de clase deben ser: aventureros,

curiosos, energéticos, independientes; y de las niñas que sean calmadas, cooperativas,

dependientes, maduras, complacientes y agradecidas.

En un segundo estudio realizado en ambientes preescolares y relacionados íntimamente con

el aprendizaje social, se finiquitó que tanto maestros como niños o niñas contribuyen a reforzar

las diferencias que existen de acuerdo con el género asignado al nacer. Según la (National

Education Association, 1981), el 97% de los esfuerzos que realizaban los maestros por infundir
juegos que podrían divertirse tanto niñas como niños, se distinguió que la aceptación de las

niñas no fue satisfactoria.

Por lo anteriormente expresado, se debe concientizar a la población en general tomando

como punto de partida esta investigación, descartar o desechar ciertas creencias con respecto a

los roles que debe poseer una mujer o un hombre, las mismas, buscan determinar claramente

los papeles que se esperan de él o ella en la sociedad y esto determina de cierta forma la visión

que el niño tiene del mundo. Por otra parte, la (UNESCO, 2003) menciona que las diferencias

de género dependen de cierta forma de la condición educativa, del tipo de ambiente en el que

se desenvuelve, el nivel socioeconómico y la calidad de institución educativa en donde se

encuentra. Las diferencias que se establecen en la sociedad definen la forma de pensar, actuar,

sentir de un grupo, en este caso de personas divididas de acuerdo al sexo asignado.

Comparación

Un propósito importante de la escolaridad formal es preparar a los niños para la vida en el

mundo real, un lugar donde hay una enorme diversidad. Para alcanzar esta meta es esencial que

la familia, maestros, reconozcan la importancia de incluir en su diario vivir y en el currículo

lecciones o clases sobre equidad y justicia. Estas clases pueden ayudar a los niños a adquirir

algunas actitudes antidiscriminatorias o libres de prejuicios frente a personas que son diferentes

a ellos, ya sea cultural, étnica e incluso lingüísticamente. Pero ¿qué hay de las actitudes frente

a las diferencias de género? ¿Tienen los niños de hoy en día percepciones que reflejan equidad

entre los sexos, o persisten aún entre ellos ideas estereotipadas, que denotan desigualdad e

incluso prejuicios?

En un estudio realizado por la Universidad San Francisco de Quito sobre el Rol de género

en la infancia Ecuatoriana (2016), se encontró que la percepción de los niños reveló mayor

consistencia en roles de género “tradicionales, mientras que las percepciones de las niñas

fueron más estereotipadas en relación con los roles femeninos tradicionales, pero no tanto
frente a los roles masculinos tradicionales. Una manera diferente de entender este resultado es

que, si bien existe una tendencia tanto para niños como niñas de mantener roles de género

estereotipados, aquellos que tienen las niñas, tienden a ser más fuertes cuando se trata de roles

de género asociados a mujeres. A la vez, las niñas comúnmente expresaron percepciones que

contradijeron estereotipos de roles masculinos tradicionales. Un ejemplo de esto es la profunda

percepción que tienen los niños de que ser “mecánico” o un “jugador de fútbol” es una actividad

masculina, por otro lado, las niñas, al igual que los niños, catalogaron de manera contundente

los ítems de “bibliotecario” y “hacer galletas” como actividades femeninas.

Se ha demostrado entonces con los resultados de esta investigación que las actitudes de los

infantes ecuatorianos frente a las diferencias de género son en su gran mayoría discriminatorias

ya que aún existe la división de trabajos y actividades específicas para niños y niñas, haciéndose

en ellos evidentes las ideas estereotipadas acerca de sus roles de género.

Conclusiones

Si bien es cierto en nuestro medio hablar de sexo a edades tempranas hasta cierto punto ha

dejado de ser un tabú, lamentablemente esta labor se ha concentrado sólo en educar a los

menores acerca de sus órganos sexuales, el coito, prevención de embarazos y enfermedades de

transmisión sexual, dejando de lado aspectos importantes de la sexualidad humana como es el

género y sus roles vistos desde una perspectiva integral no discriminatoria, las distintas

composiciones familiares, e incluso las disimiles preferencias sexuales de las personas, siendo

esto último un tema absolutamente controversial en nuestra sociedad hasta el punto de crear

movimientos internacionales de lucha en contra de la diversidad sexual y la ideología de género

como el movimiento Ecuatoriano “Con mis hijos no te metas” que propone, a sabiendas o no,

violar derechos humanos sexuales y retroceder a la mentalidad cerrada y conservadora de

nuestras sociedades para “proteger a las familias” y conservar la moralidad.


Las eras cambian, los años pasan y por ende la educación sexual debe estar enfocada en

todas las esferas del desarrollo humano, el respetar los derechos sexuales es algo que debe

empezar en los hogares desde que somos concebidos. El derecho a la libre elección, expresión

y asociación sexual no debe ser visto de manera aislada a otros derechos fundamentales.

Bibliografía
González, M. P., & Cabrera, C. C. (2013). Actitudes hacia los roles sexuales y de género en
niños, niñas y adolescentes. Plumilla Educativa. Centro de Investigaciones y
Publicaciones de la Universidad Mariana., 339-360.
Marshall, P. (2016). La percepción de los niños en los roles de género. Revista para el aula
IDEA, 4-10.
Mathiesen, M. E., Moreno, G., & Morales, M. (s.f.). Desarrollo psicomotor infantil y calidad
del ambiente educativo. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Concepción.