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Historia[editar]

El Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales (SNFJ) surge a finales de los años noventa
como apoyo a los jueces locales en comunidades aisladas. Al convertirse en una metodología
eficaz y demostrar a la población que el facilitador es un puente entre la comunidad y el Poder
Judicial, este Servicio empezó a implementarse en las zonas rurales y urbanas.
Desde 2007, con el apoyo de la Organización de los Estados Americanos OEA, se ha
desarrollado la iniciativa de los facilitadores judiciales en varios países de Latinoamérica.
En la actualidad existen más de siete mil facilitadores y facilitadoras en siete países de la
región, en la Provincia de Corrientes, Argentina; Costa Rica, Guatemala, Honduras,
Nicaragua, Panamá y Paraguay. Con la firma del acuerdo de cooperación entre la OEA y la
República de El Salvador ya son 8 los Estados que reciben la asistencia técnica para la
implementación del Servicio.
Los Servicios Nacionales de Facilitadores Judiciales (SNFJ) contribuyen a la gobernabilidad
democrática, la defensa de los Derechos humanos, la reducción de la conflictividad y a la
seguridad de la población, en particular aquella en condiciones de vulnerabilidad, mejorando
los niveles de acceso a la justicia.
La Resolución de la Asamblea General de la Organización de los Estados
Americanos (AG/RES. 2768, XLIII-O/13) reconoció que: "fortalecer los sistemas nacionales de
administración de justicia, contribuye a prevenir el delito y la violencia, promueve una cultura
de resolución pacífica de conflictos de relevancia jurídica y reduce la judicialización de la
conflictividad"

Premio Justicia Innovadora[editar]


En el 2011, el Programa Interamericano de Facilitadores Judiciales de la Organización De Los
Estados Americanos recibió el premio internacional "Justicia Innovadora" entre cientos de
iniciativas de acceso a justicia a nivel mundial. Dicho reconocimiento es otorgado por el
consorcio holandés Innovating Justice Platform for Rule of Law Solutions, en La
Haya, Holanda.
El Jurado destacó la cualidad del proyecto de brindar acceso a la justicia a personas que de
otra manera se ven excluidas de los servicios judiciales y por implementación del programa en
diversos países.

20 de abril de 2016

Para Roque López Mejía, facilitador judicial de la Virtud, un municipio fronterizo entre Honduras
y El Salvador, hay un incidente en su comunidad que ilustra el beneficio del Programa
Interamericano de Facilitadores Judiciales de la Organización de los Estados Americanos (OEA)
más que ningún otro. Un vecino acusó al otro de haber movido la cerca que divide sus terrenos,
donde crían animales. “El señor reaccionó enojado”, recuerda López Mejía, “y dijo que nadie le
movía un poste porque habría muerte”.

La municipalidad de la Virtud en Honduras es de las más alejadas de las grandes ciudades del
país y, para sus pobladores, acceder a un juez implicaría un largo viaje y perder días de trabajo.
Pero la presencia de López Mejía, un facilitador judicial entrenado por las autoridades judiciales
del país, permitió resolver la disputa en la misma comunidad. Al final, con su intervención, los
vecinos se sentaron a hablar, estudiaron los documentos marcando sus terrenos, y llegaron a
un acuerdo sin violencia.

Facilitando justicia y ahorrando recursos

El Programa de Facilitadores Judiciales de la OEA - que cuenta con el apoyo de los Países Bajos,
España, Italia, Suecia y el sector privado - está presente en ocho países (Guatemala, El
Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Paraguay y Argentina), incluye 13.300
facilitadores y atiende a aproximadamente 6,3 millones de personas en las Américas. “El
servicio de facilitadores judiciales es un puente entre las instituciones de justicia y la población”,
explica el Coordinador del Programa, Pedro Vuskovic.

Pero los facilitadores judiciales no solamente mejoran el acceso a la justicia, sino que además lo
hacen a bajo costo. Esa es la conclusión de un nuevo estudio elaborado por consultores con el
apoyo de los órganos judiciales de Centroamérica, las universidades públicas y el PIFJ/OEA. El
Estudio de Impacto Económico de las víctimas en la resolución de conflictos en
Centroamérica revela que por cada dólar que gasta una víctima que acude a un
facilitador, 290 dólares son gastados por los que eligen seguir un proceso judicial.

Asimismo, según el estudio, los que acuden a un facilitador también logran resoluciones en
menos tiempo. “El tiempo que demora una resolución de un caso por vía judicial es al menos
cien veces mayor en comparación con la mediación hecha por un facilitador judicial, demorando
algunos casos más de dos años para obtener una sentencia, en comparación con un día en el
que se lleva a cabo la mediación de un facilitador”, destaca el documento.

Hoja informativa »

El 3 de noviembre del año 2010, el Organismo Judicial de Guatemala y la Secretaría


General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) firman el Acuerdo de
Cooperación con el cual se oficializa el Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales en
Guatemala. Está firma se dio mediante un acto público al cual asistieron jueces de paz,
pleno de la Corte Suprema de Justicia y personal del Programa Interamericano de
Facilitadores Judiciales.

Para la población guatemalteca mejorar la seguridad ciudadana, velar por el


cumplimiento de los derechos humanos, la gobernabilidad democrática, reducir los
índices de violencia e impunidad resultan temas de gran interés . Tomando en cuenta
esta problemática, el Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales se presenta como
una opción para fomentar una cultura de paz y acceso a la justicia.

En noviembre de 2011, se llevó a cabo el primer acto de nombramiento de facilitadores


judiciales por parte de la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, la licenciada
Thelma Aldana. Ya para el año 2012, se realizó la primera juramentación de
facilitadores judiciales, nombrando un total de 140 facilitadores judiciales y contando
con la presencia de representantes del Reino de los Paises Bajos, Italia, Fiscalía,
Defensoría y funcionarios de la OEA.

El acuerdo oficial de implementación del Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales


fue emitido por el Organismo Judicial y la Corte Suprema de Justicia el 8 de agosto del
año 2012.

Como un avance significativo para el establecimiento del Servicio destaca la entrada


en vigencia del “Reglamento del Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales”
publicado en el Diario La Gaceta el 18 de junio de 2013 mediante el acuerdo 31-2013.
Dicho reglamento propicia la base legal para que los jueces de paz puedan implementar
el Servicio en su jurisdicción.

En el 2014 se desarrolló una vivencia muy positiva para el Servicio como ser el
“Intercambio de Experiencias sobre el Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales” que
se dio entre magistrados y jueces guatemaltecos y jueces salvadoreños, dicha
experiencia dio a conocer el funcionamiento del Servicio en Guatemala y contribuyó
para su implementación en la vecina República de El Salvador.

Ese mismo año tuvo lugar el “Encuentro de Facilitadoras Judiciales con la Fiscal
General de la República y Jefa del Ministerio Público Thelma Aldana”, acto para
reconocer el aporte que ha realizado la magistrada con relación a la reglamentación del
Servicio y el valor de la mujer en los cargos públicos.

Posteriormente el 18 de septiembre de 2014 con el fin de fortalecer la institucionalidad


del funcionamiento del Servicio y como un reconocimiento a las autoridades judiciales
nacionales se realizó el “Encuentro Nacional de Facilitadores Judiciales con el
Organismo Judicial, la Corte Suprema de Justicia y el Secretario General de la
Organización de los Estados Americanos”, a dicho evento asistieron Magistrados de la
Corte Suprema de Justicia, Funcionarios de Gobierno, Diputados del Congreso
Nacional, Cuerpo Diplomático acreditado en el país, Representantes del Reino de los
Países Bajos y de la Organización de los Estados Americanos.
La labor que realizan los facilitadores judiciales tienen entre sus principales objetivos
mejorar el conocimiento de leyes que tiene la población. Las leyes que se difunden a
través del Servicio son la Constitución de la República de Guatemala, Ley Orgánica del
Poder Judicial, Código Procesal Penal, Código Procesal Civil, Código de la Familia y
Leyes contra la violencia de género.

El Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales para su funcionamiento cuenta con el


apoyo de diversas instituciones y dependencias del Poder judicial como ser el Programa
Interamericano de Facilitadores Judiciales de la OEA, La Comisión de Seguimiento de
la implementación del Servicio integrada por los Presidentes de Cámara y coordinada
por el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Juzgados de Paz, Dirección de
métodos alternos de solución de conflictos a través de la unidad de apoyo al Servicio,
la Dirección de Divulgación y Prensa del Organismo Judicial, La Fiscalía General de la
República, Defensoría General de la República y la Universidad Nacional San Carlos-
Guatemala.

Actualmente, en el Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales de Guatemala un 40%


del total de facilitadores está representado por mujeres, por otra parte está dando un
gran paso al comenzar a ser implementado en zonas indígenas que no tienen justicia
Maya.

Puede leer más sobre el Organismo Judicial de Guatemala y el Servicio Nacional de


Facilitadores Judiciales en el siguiente enlace:

rol
nombre masculino
1. 1.
Función que una persona desempeña en un lugar o en una situación.
FUNCIONES DEL FACILITADOR JUDICIAL

 La labor del Facilitador, básicamente consiste en:


1. Difundir normas cívico-jurídicas.
2. Orientar y asesorar a su comunidad.
3. Facilitar la solución de conflictos menores dentro de
la comunidad a fin de evitar el escalamiento de la
violencia.
4. Apoyar a todas las instancias del sistema de justicia
(jueces, defensores, mediadores, fiscales, policías, etc.)
5. Ser nexo entre su comunidad y el Poder Judicial
representado en los distritos por los Jueces de Paz.
Según el Artículo 2° del Reglamento de Facilitadores
Judiciales, aprobado por Acordada de la Corte Suprema de
Justicia de Paraguay N° 517 de fecha 22 de abril del año
2.008, sus funciones son las siguientes:
1. Facilitar el conocimiento a la ciudadanía de los
derechos, obligaciones, prohibiciones, valores,
principios y garantías contenidos en la Constitución
Nacional y las leyes nacionales.
2. Instruir y acompañar a los ciudadanos a acceder a la
justicia y hacer efectivos aquellos derechos,
obligaciones, prohibiciones, valores, principios y
garantías.
3. Canalizar los casos que puedan resolverse a través
de la Mediación derivándolo a la oficina de Mediación
del Poder Judicial.
Cabe aclarar, que el Facilitador no tiene jurisdicción, es
decir, no pueden emitir fallos (resoluciones). Su función es
realizar un trabajo auxiliar preventivo de los órganos de
administración de justicia (entiéndase de los Juzgados).
Además, no actúa de oficio, sino a solicitud de los
operadores de justicia o de las partes interesadas. No es un
procurador público, un promotor, un acusador o defensor,
solo ayuda a la gente. Tampoco un funcionario judicial sino
un líder comunitario con vocación de servicio, por tanto
voluntario y gratuito.
En ciertas ocasiones, los Facilitadores pueden realizar
mediaciones. La realización de mediaciones extrajudiciales (a
solicitud de las partes antes de acudir a las autoridades que la
ley no prohíbe) y mediaciones previas (encargadas por una
autoridad) es un servicio para el que son formados y deben
ser de especial atención de los diversos operadores de justicia.
A los Facilitadores se les forma para que tenga la capacidad
de determinar lo que se puede mediar o no de acuerdo a la ley,
así como sobre las técnicas de mediación; por su parte, los
fiscales y jueces deben estar atentos sobre la pertinencia y
validez de las mediaciones efectuadas. En general, todos los
operadores, apoyan y supervisan el trabajo de mediación de
los Facilitadores.
Un servicio importante que efectúan los Facilitadores es la
difusión de normas cívicas y jurídicas a la población de su
comunidad/ barrio. Para ello reciben preparación de contenido
en cada caso y formación metodológica. Esto lo efectúan
aprovechando todo tipo de reuniones comunitarias en los
centros sociales, cultos, eventos deportivos, escuelas, radio
comunitaria, etc.
Los Facilitadores son antes que nada un mecanismo de justicia
preventiva.

¿Qué es?

El Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales se


implementa en Guatemala con el fin de servir de enlace
entre la ciudadanía y el Organismo Judicial, con la finalidad
de garantizar un genuino y eficiente acceso a la justicia,
promoviendo una cultura de paz y fortaleciendo los
mecanismos de prevención y resolución alterna de
conflictos entre la población.
Para impulsar este servicio, así como de regular y
supervisar las actuaciones de los Facilitadores Judiciales, a
través del personal que se designe para el efecto, se creó
una Comisión Coordinadora que está presidida por el
Presidente o Presidenta del Organismo Judicial y de la Corte
Suprema de Justicia y los Presidentes de cada una de las
Cámaras de la Corte Suprema de Justicia.

Quién es un Facilitador?

Es una persona designada por su comunidad, que


voluntariamente ha ofrecido sus servicios para ser enlace
entre la población y el Juzgado de Paz de su municipio, con
el objeto de garantizar un genuino y eficiente acceso a la
justicia, promover una cultura de paz y fortalecer los
mecanismos de resolución alternativa de conflictos,
sirviendo como un amigable componedor, como vía para
mantener la convivencia pacífica entre los miembros de su
comunidad.
El facilitador colaborará con los miembros de su comunidad,
orientándolos en cómo acceder a las instituciones del sector
justicia e impulsará la cultura cívica y los principios de la
resolución pacífica de los conflictos.
La actuación de los Facilitadores Judiciales se circunscribirá
dentro del municipio al que pertenece, específicamente en
la comunidad donde tenga asentada su residencia. Toda
función desarrollada por éste fuera de los límites
comprendidos según la demarcación territorial de su
municipio, se tendrá por nula.
Su función será ejercida exclusivamente a solicitud del Juez
de Paz o de las partes interesadas, la cual desarrollará en
su domicilio o en cualquier espacio de su barrio, aldea o
comunidad.

Para ser un Facilitador Judicial, es necesario cumplir con los


siguientes requisitos:
 Ser mayor de edad.
 Guatemalteco.
 Saber leer y escribir.
 Ser una persona de reconocida honorabilidad en su
comunidad.
 Ser vecino y residente del municipio en donde cumplirá su
función.
 No ejercer cargo de ninguna índole en partido político
alguno.
 No ejercer la función de Facilitador Judicial con fines
políticos.
 No haber sido condenado por la comisión de delito.
 No ser militar en servicio activo.
 Haber cumplido con recibir la capacitación básica.
 Haber sido juramentado por el Juez de Paz correspondiente.

Proceso de Designación

El Juez de Paz del municipio, informará y orientará a las


comunidades sobre el Servicio de Facilitadores Judiciales y
el proceso para la designación.
Posteriormente, las comunidades, en asamblea y en
presencia del Juez de Paz, propondrán a varias personas
para el cargo y, en consenso, procederán a designar a la
persona que ejercerá la función de Facilitador Judicial.
El Juez de Paz lo nombrará y acreditará ante la Corte
Suprema de Justicia. Posteriormente, lo juramentará y le
entregará la acreditación respectiva.

Finalización de la Función de Facilitador


 La función de Facilitador Judicial, termina por las causas
siguientes:
 Por decisión unilateral del Facilitador Judicial;
 Por muerte del Facilitador Judicial;
 Por incapacidad del Facilitador Judicial;
 Por recomendación fundada del Juez de Paz.
 Por incurrir en la comisión de algún delito.
 Por emigrar o trasladar su residencia a otro Municipio del que
fue designado como Facilitador Judicial.
 Por realizar cobros o recibir dadivas, regalos u otras
prebendas, a cambio de sus servicios como Facilitador
Judicial.
 Por participar activamente en algún partido político o por
ejercer su función con fines políticos.
 Por otras razones que hagan perder la honorabilidad y
credibilidad en el Facilitador Judicial y con ello la confianza
para intervenir como amigable componedor en la resolución
de conflictos.

Beneficios del Servicio de Facilitadores Judiciales

 Se reduce la conflictividad
 Se facilita el acceso a la justicia
 Se reducen los costos para resolver conflictos
 Descongestión de expedientes judiciales
 Contribuye a la seguridad ciudadana y gobernabilidad
democrática
 Apoya la misión de procurar la paz y armonía social