You are on page 1of 3

Clasificación de los

tratamientos térmicos
CLASIFICACIÓN DE LOS TRATAMIENTOS TÉRMICOS

Clasificación de los tratamientos térmicos.

Tratamientos Térmicos
Normalizado:
Es un tratamiento térmico que se usa para dar al metal una estructura molecular al estado
natural después de que fue sometido a un proceso de fundición, también se hace como
preparación de la pieza para el temple y de manera natural la dureza del metal se reduce.
El procedimiento consiste en calentar la pieza entre 30 y 50 grados centígrados por encima de
la temperatura crítica superior, y mantener esa temperatura el tiempo suficiente para
conseguir la transformación completa en austenita. Y posterior al calentamiento se deja enfriar
a temperatura ambiente lentamente, obteniéndose una estructura uniforme.
Con esto se consigue una estructura perlítica con el grano más fino y más uniforme que la
estructura previa al tratamiento, consiguiendo un acero más tenaz. Es lo que llamamos perlita
fina.

Recocido:
Es un tratamiento térmico cuya finalidad es la reducción de dureza, la recuperación de la
estructura o la eliminación de tensiones internas posteriores a la fundición.
El recocido consiste en calentar el metal hasta una determinada temperatura para después
dejar que se enfríe lentamente, habitualmente, apagando el horno y dejando el metal en su
interior para que su temperatura disminuya de forma progresiva. El proceso finaliza cuando el
metal alcanza la temperatura ambiente. Mediante la combinación de varios trabajos en frío y
varios recocidos se pueden llegar a obtener grandes deformaciones en la estructura molecular
del metal para diferentes aplicaciones.
La finalidad del recocido además de eliminar las tensiones internas el recocido aumenta la
plasticidad, la ductilidad y la tenacidad del material. Con el recocido de los aceros también se
pretende ablandar las piezas para facilitar el maquinado y para conseguir ciertas
especificaciones mecánicas. A su vez, mediante el recocido, se disminuye el tamaño del grano
y se puede producir una microestructura deseada controlando la velocidad a la que se enfría
el metal.

El proceso del recocido consiste en en tres etapas: primero se calienta el material hasta la
temperatura de recocido, después se mantiene la temperatura durante un tiempo determinado.
Por último se deja enfriar el material lentamente.

Tipos de recocido
Recocido de eliminación de tensiones
Las tensiones en el material pueden eliminarse mediante un recocido calentando el metal
entre 550 y 650ºC y manteniendo la temperatura durante 30-120 minutos. Después se enfría
lentamente.

Recocido de ablandamiento
Los metales de alto carbono (sobre 0,9%) son difíciles de maquinar mediante arranque de
viruta (torneado, fresado, etc) o mediante cualquier transformación en frío. Para ablandar el
material puede hacerse un recocido. Se calienta la pieza entre 650 y 750ºC tras lo cual se
mantiene la temperatura durante 3-4 horas antes de disminuir lentamente su temperatura. Se
puede mantener una subida y bajada alternativa de la temperatura en torno a los 723ºC.

Recocido normal
Mediante el recocido normal se afina el grano de la estructura y se compensan las
irregularidades de las piezas producidas por deformaciones de la fundición. El procedimiento
consiste en calentar a temperaturas entre 750 y 980ºC, conforme al contenido de carbono del
material, tras lo que se mantiene la temperatura para después dejar enfriar lentamente al aire.