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GÉNESIS DE LOS SUELOS

Es la ciencia que estudia los factores y procesos que actúan en la


descomposición de las rocas y compuestos orgánicos para dar origen a los suelos.
El suelo no es un medio simple y estático, es complejo y dinámico y sus
propiedades distintivas se adquieren lentamente a través del tiempo, bajo la
acción combinada de los factores y procesos del medio donde se localiza. Los de
factores (clima, relieve, material parental, organismos y tiempo) y procesos
(ganancias y pérdidas) cuya combinación e interacción dan lugar a la
diferenciación progresiva de horizontes que, a medida de que pasa el tiempo,
construyen el perfil del suelo.

ORIGEN DEL SUELO

El suelo constituye la interfase entre las rocas del sustrato continental y la


atmósfera, formándose como consecuencia de los fenómenos físicos, físico-
químicos y biológicos de intercambio que ahí se producen. El concepto de suelo
es, por tanto, un concepto evolutivo. Este se forma como consecuencia de un
proceso dinámico, que implica un cambio progresivo desde que la roca se pone en
contacto con la atmósfera como consecuencia de la erosión, hasta su desarrollo
completo.

Por su parte, el suelo es un regolito evolucionado, que ha adquirido la


estructuración en capas u horizontes que le caracteriza. Por ejemplo, la superficie
de la Luna está cubierta por el regolito lunar, formado por fragmentos de rocas y
polvo que han resultado de los impactos de meteoritos, y de la acumulación de
polvo cósmico, sin que se forme un suelo debido a la ausencia de una atmósfera,
agua, y una dinámica superficial que permita su desarrollo.

También las zonas de alta montaña, por encima de determinadas altitudes,


en las que ya no llega a desarrollarse vegetación, tenemos un regolito formado por
los restos de la meteorización del sustrato.
En condiciones normales, cuando eliminamos el suelo de una porción de
terreno, al cabo de unos meses o unos pocos años observamos que comienza a
implantarse vegetación, que se forman acumulaciones de tierra, y que los
fragmentos de rocas comienzan a redondear sus formas, liberando fragmentos
menores. Es decir, se está formando un regolito, que constituye el punto de
partida de la edafogénesis, es decir la formación de un suelo.

En la edafogénesis, el primer proceso que tiene lugar es la diferenciación


de dos horizontes:

· El más superficial, u “Horizonte A” que se forma como consecuencia de la


implantación de vegetación sobre el regolito: la actividad de las raíces, la
acumulación de los restos vegetales, la actividad animal (lombrices, insectos u
otros animales excavadores), así como por la acumulación en esta zona de los
productos de la meteorización superficial (arcillas, cuarzo).

· El otro horizonte que se forma es el denominado “Horizonte C”, más


profundo, en contacto directo con la roca más o menos meteorizada del sustrato, y
compuesto mayoritariamente por fragmentos de ésta, acompañados por productos
poco evolucionados de su meteorización.

Estos suelos primitivos AC son característicos de áreas sometidas a fuerte


erosión, en las que no da tiempo al desarrollo de un suelo completamente
estructurado, aunque también pueden tratarse de suelos jóvenes, en formación.

Cuando el suelo evoluciona durante un periodo de tiempo lo suficientemente largo


se forma un nuevo horizonte:

· “Horizonte B” o de acumulación. Esta capa del suelo se origina como


consecuencia de los procesos de intercambio que se producen entre los
horizontes A y C: la migración de aguas, tanto descendentes (de infiltración de
aguas de lluvia) como ascendentes (capilaridad, gradiente de humedad), hace que
llegue a individualizarse este horizonte caracterizado por la acumulación de
precipitados salinos (carbonatos, sulfatos).
Estos tres horizontes son los básicos y fundamentales que podremos encontrar en
la mayor parte de los suelos comunes. En mayor detalle, es posible identificar
otros horizontes, o subdividir éstos, pero no vamos a entrar en estos aspectos.

DINAMICA DE FORMACION DE LOS SUELOS

Las rocas, las lluvias, las plantas, los animales e incluso el aire, contribuyen
a reciclar los elementos que son esenciales para la vida. Todo eso sucede en el
suelo, lo que también tiene implicaciones en muchas de las preocupaciones
actuales relacionadas con los cambios climáticos.

Cuando nos referimos al ambiente, es en las interfaces de éste donde


suceden las grandes acciones. Algunas veces estas acciones son dramáticas:
deslizamientos de tierras, vendavales que causan estragos en bosques, o salidas
de ríos e inundaciones de tierras de cultivo.

Claro que más a menudo estas interacciones son menos dramáticas, ya que
los procesos ocurren en otra dimensión del tiempo, sin embargo los efectos son
igualmente importantes. El lento pero inexorable desgaste de las montañas, es
sólo un ejemplo.

Hay una vasta zona de interfaces que cubre la mayor parte de la superficie
global de la tierra, donde se encuentran la atmósfera, la hidrósfera, la biósfera y la
geósfera. Esta zona es el suelo; se trata de un ambiente fascinante e importante y
también muy complejo. No sólo el suelo está en el punto de sobre posición de las
cuatro esferas mencionadas anteriormente, (Figura 1), sino que además éste debe
su existencia a la interacción que ocurre entre estas diferentes fases.

El suelo se ha formado de los sólidos que son en parte productos del


desgaste de las rocas (la atmósfera y la hidrósfera, actuando en la geósfera), y en
parte de productos de la actividad biológica (la descomposición de plantas y restos
de animales). El suelo es un medio altamente poroso, que típicamente tiene una
mezcla de 50% de sólidos y 50% de espacios porosos. Los espacios porosos
contienen una cantidad variable de agua y aire, dependiendo de cuan húmedo o
cuan seco es éste.

EL PEDON.

Son muestras tridimensionales de suelos que equivalen generalmente a la


descripción de un perfil y sus propiedades específicas.

EL POLIPEDON:

Es una unidad básica que tiene tamaño suficiente para servir como una
cantidad de clasificación (serie de suelos)

EL EPIPEDÓN

Son horizontes formados en la superficie del suelo y, por tanto, o son


superficiales o se encuentran a pequeña profundidad y en el cual, la mayor parte
de la estructura de la roca ha sido destruida. Está más o menos oscurecido por la
materia orgánica.

(El término estructura de roca, como se usa aquí y en otros lugares de la


taxonomía, incluye a la estratificación fina -menor de 5 mm- de sedimentos no
consolidados (eólicos, aluviales, lacustres o marinos) y a la saprolita que se
derivada de roca consolidada, en donde los minerales no intemperizados
conservan su posición relativa.)
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO UNIVERSITARIO DE TECNOLOGÍA DE LOS LLANOS
CALABOZO ESTADO GUÁRICO

EL
SUELO

Profesora: Integrantes:
Eneida Martinez Sandra Mendoza
Amalia Zamora
Jesús Acosta
Estefani Nieve

Calabozo, Octubre del 2017


INTRODUCCIÓN.

Los suelos abarcan la cubierta superficial de la mayoría de la superficie

continental de la Tierra. Es un agregado de minerales no consolidados y de

partículas orgánicas producidas por la acción combinada del viento, el agua y

los procesos de desintegración orgánica.

Los suelos cambian mucho de un lugar a otro. La composición química y

la estructura física del suelo en un lugar dado, están determinadas por el tipo de

material geológico del que se origina, por la cubierta vegetal, por la cantidad

de tiempo en que ha actuado la meteorización, por la topografía y por los cambios

artificiales resultantes de las actividades humanas. Las variaciones del suelo en

la naturaleza son graduales, excepto las derivadas de desastres naturales.


CONCLUSIONES

El suelo es un recurso natural renovable, pero su recuperación


amerita períodos de tiempo prolongados, lo que implica que se debe hacer
uso adecuado de los mismos con el fin de protegerlos.
Los suelos muestran gran variedad de aspectos, fertilidad y
características químicas en función de los materiales minerales y orgánicos
que lo forman.
La acción conjunta de los factores que condicionan la formación y
evolución del suelo conduce al desarrollo de diferentes perfiles o tipos de
suelos.
En el desarrollo y formación de los suelos intervienen numerosos
tipos de procesos, algunos de ellos son de tipo pasivo; otros son
agentes activos.
El suelo es un material superficial natural, que sostiene la vida
vegetal. Cada suelo posee ciertas propiedades que son determinadas por el
clima y los organismos vivientes que operan por períodos de tiempo sobre
los materiales de la tierra y sobre el paisaje de relieve variable.
Sin el suelo sería imposible la existencia de plantas superiores y, sin
ellas, ni nosotros ni el resto de los animales podríamos vivir. A pesar de que
forma una capa muy delgada, es esencial para la vida en tierra firme. Cada
región del planeta tiene unos suelos que la caracterizan, según el tipo de
roca de la que se ha formado y los agentes que lo han modificado.
BIBLIOGRAFIA

sueloscience.blogspot.com/2012/05/genesis-de-los-
suelos.html
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https://previa.uclm.es/users/higueras/mga/tema03/tema_0
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www.creces.cl/new/index.asp?tc=3&nc=5&art=1632
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