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Género periodístico:

UNA COLUMNA Artículo de opinión

Nombre: JHON ERICK TICONA Párrafos asignados: Tipo de Letra: Calibri Light
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e-mail:gale_arthai_19@hotmail.com Espacio Interlineado: Doble
Máximo de cinco líneas por párrafo.

1 CARLOS OQUENDO DE AMAT Y SUS 5 METROS DE ETERNIDAD

2 Tuve miedo

3 Y me regresé de la locura

4 Carlos Oquendo de Amat, fulgurante explorador del sueño vanguardista, concibe su vida -

5 su obra como un perpetuo ejercicio de inmolación a través de sus “5 Metros de Poemas”

6 (1927), cuya originalidad ha llamado la atención del mundo, pero contrariamente pasa

7 desapercibida en su tierra natal. Nació en Puno, el 17 de abril de 1905, hijo del Medico

8 Carlos B, Oquendo, un gran pensador y progresista puneño y de la bella dama moheña

9 Zoraida de Amat a quien dedico su única obra “estos poemas inseguros como mi primer

10 hablar/ dedico a mi madre”.

11 La literatura, como toda creación artística promueve la ruptura y fragmentación de una

12 realidad inherente de manera que el escritor, el poeta pueda escindirse “como quien pela

13 una fruta” esta duplicidad y visión, conlleva a Oquendo a escribir poemas con palabras

14 sencillas, pero combinadas de forma muy creativa para transmitir una delicada expresión

15 sentimental de la que participan tanto el ámbito natural que podemos identificar con

16 Puno (la madre, la infancia, el primer amor).

17 En cuanto el ámbito urbano, que crece ante los ojos del poeta en Lima, ciudad a la que

18 tuvo que migrar después del repentino deceso de su progenitor una etapa muy dura

20 presentada como una cadena de sacrificios, como el doloroso discurrir de interminables

21 eslabones en los que está cincelado el hambre. Una vida que es la cara opuesta de esa

22 rozagante poesía, de esa sucesión de imágenes que en Oquendo se aprecia a través de

23 su apasionamiento por la literatura y la cinematografía. Sin duda el puneño más

24 trascendente e importante de nuestra cultura.

25 Más allá de los orígenes puneños de Amat, paso la mayor parte de su vida en la ciudad de

26 Lima. Fue allí en la capital peruana donde entablo una profunda amistad con José Carlos
27 Mariátegui, teórico marxista que influirá en su formación ideológica. En Amauta, revista

28 dirigida por Mariátegui, publicará Oquendo algunos poemas. Con el tiempo, se convirtió

29 en un profundo pensador y militante socialista. Sin embargo, diversos motivos personales

30 suscitaron varios regresos de Oquendo a Puno.

31 Tanto así que en el año 1926, en uno de sus viajes a su ciudad natal, tuvo la oportunidad

32 de relacionarse y conocer a los integrantes del grupo Orkopata en pleno desarrollo,

33 estableció contacto con Gamaliel Churata , Alejandro Peralta, Inocencio Mamani , Luis de

34 Rodrigo, Dante Nava y Mateo Jaika, entre otros quienes le tenían un gran afecto y

35 admiración. Durante varios años trabaja en el manuscrito de su libro, que no se termina

36 de imprimir hasta el último día del año 1927. Consta de sólo dieciocho poemas. No hay

37 testimonio ni prueba algunos de que siguiese escribiendo; de lo contrario, tampoco.

38 Hacia 1929 inicia su actividad política y un año después milita ya en el Partido Comunista

39 Peruano, fundado por Mariátegui. Por causa de esa militancia será detenido y encarcelado

40 en 1934. En septiembre de 1935, obligado al exilio, se embarca hacia Panamá, rumbo a

41 Francia. Detenido en su barco, es encarcelado; logra evadirse de prisión y continuar su

42 viaje, vía Costa Rica y México. Con la salud deteriorada, vuelve a embarcarse hacia

43 Francia, a cuyas costas llega en diciembre de 1935.

44 Después de una fugaz estancia en París, llega a Madrid en enero de 1936. En la capital de

45 España, es ingresado al Hospital de San Carlos por su agravado estado de salud, de

46 donde posteriormente es trasladado al Sanatorio de Guadarrama. Allí su agravamiento

47 será definitivo. Oquendo de Amat murió el 6 de marzo de 1936, en los primeros años de

48 la guerra civil. La tumba de Carlos Oquendo de Amat se puede visitar en el cementerio de

49 Navacerrada.

50 En el dolor y la soledad quedó al final este poeta que transmitió la ternura del amor, la

51 alegría de las rosas y los seres “mujer, mapa de música, claro de río, fiesta de fruta”, y

52 como no mencionar los comentarios ocasionales en los poemas "Film de los paisajes" “mi

53 amada/ quiere jugar al golf" y "Mar”, “Yo tenía 5 mujeres/ y una sola querida", nos quedan

54 también cinco poemas de amor, el 5 es el número preferido de Oquendo. Se trata de

55 "Aldeanita", "Compañera", "Poema del mar y de ella", "Poema" y "Obsequio". Lo común


56 en todos ellos con excepción de "Aldeanita”, es el lenguaje surrealista y la intensidad en

57 la expresión del sentimiento amoroso.

58 “ALDEANITA”, MADRE” Y “OBSEQUIO”

59 Es interesante e imprescindible mencionar que su primer poema, titulado “Aldeanita” que

60 inicia su libro “5 metros de poemas”, fue escrito a mediados del año 1921 a orillas del

61 lago titikaka, talvez inspirado por las cristalinas aguas. Por otro lado, tenemos al más

62 bello poema dedico al ser más querido y maravilloso de todos “Madre”, indudablemente

63 inspirado en su propia Madre, que como toda mujer es un “obsequio”.

64 El poema “Aldenita”, se desarrolla en un espacio dinámico, en el cual su expresión se

65 ubica más hacia la tradición, la infancia y adolescencia en una periferia andina; el primer

66 verso “aldeanita de seda” hace referencia en diminutivo a un personaje del campo

67 caracterizado por tener trenzas, rasgo clásico del arreglo del cabello en el ande peruano,

68 “atare mi corazón / como una cinta a tus trenzas “,y con la expresión tan directa de la

69 entrega amorosa "Porque en una mañanita de cartón/ a este buen aventurero de

70 emociones/ Le diste el vaso de agua de tu cuerpo/ y los dos reales: de tus ojos nuevos”.

71 y sin abandonar los poemas de amor llegamos a "Madre", la cúspide del cariño, del

72 homenaje blanco de pureza hacia su madre, dónde, aquellas mujeres adoradas por

73 Oquendo en otros poemas quedan casi marchitas ante su fervor por la "Madre". A esta

74 mujer que ha sido tan tierna con él le dice acongojado de hermoso sentimiento “tu

75 nombre viene lento como las músicas humildes” , es imposible mantenerse indiferente

76 ante esa demostración de amor filial "A tu lado el cariño se abre como una flor cuando

pienso". El homenaje más dulce y no por ello menos apasionado concluye con una

delicadeza que siempre se descubre en el poeta tanto cuando se exalta ante una mujer

como cuando divaga por el vacío “porque ante a ti callan las rosas y la canción”.

Oquendo, cada vez que se expresa se luce y evoca una gran exaltación a la belleza

femenina no sólo física. En “Obsequio” se repite su pasión por aquella mujer, pero esta

vez no la vemos discurriendo delante del poeta, sólo lo oímos a él elaborando adornos

para obsequiárselas a ella. Intentando entregarle las palabras más bellas de su pensar,

aunque a la distancia prudencial. La timidez del poeta ante la mujer amada o deseada le
impide la entrega normal “una cesta de sonrisas /con rosas despreocupadas”.

Sin duda una de las alegrías, es dar algo lo cual no necesariamente es físico, obsequios

como los regalos del viento, las risas de niños jugando con el sol de la mañana el cual te

alcanza por la ventana, olor a tierra mojada, un olor tan agradecido, el pan fresco recién

horneado, un aroma tan delicado, la danza de las hojas secas que hermosa coreografía.

Regalos que te da la vida, como el de una “Aldeanita” “Madre” que es todo un

“Obsequio”.

Hasta siempre Carlos Oquendo de Amat……