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Andrea Arias

Recuerdo que, al inicio del semestre, no sabía en qué consistía exactamente el curso de
Desarrollo Personal, ni su nombre me llamaba la atención. Pero cuando asistí a la primera
clase, al saber que todo el curso se llevaba de la mano con el arte, me empezó a generar
un gusto, además de que las profesoras Claudia y Cecilia siempre fueron unas profesoras
atentas y buenas. El día que realizamos nuestro primer trabajo que hicimos con las pinturas,
hallarle forma a nuestros trazos y pintarlos, yo estaba bastante estresada y llena de
sentimientos, pues esa misma mañana había recibido la lamentable noticia de que una
amiga de la infancia había fallecido. Yo no estaba dispuesta para participar en nada,
simplemente quería hacer las cosas por hacer, pero el trabajo con las pinturas logró que
me desahogue y al final, desestresarme.
Yo creo que el trabajo con la arcilla fue lo que más me gustó en todo el curso de Desarrollo
Personal, pues hasta el día de hoy no puedo describir la sensación que tuve al momento
de cerrar los ojos y moldear la arcilla con mis propias manos, además que me encantó el
resultado, tanto el mío, como el de mis compañeros. Mi trabajo era un huevo en su nido a
punto de romperse, lo que para mí representaba el próximo nacimiento de mi sobrina
Michelle, que nació el 29 de abril. Y creo que algo que me incomodó en un principio fue el
trabajo con pinturas, pues yo al principio no sentía ganas de hacer nada, pero me sentí
obligada a realizar las acciones, de donde salió un lindo resultado. Podría decir que soy
muy insegura respecto a nuevas experiencias, y la mayor parte del tiempo prefiero no
ejecutarlas. Pero esta vez lo intenté, y me gustó mucho el resultado, pues era una pintura
de la silueta de Michael Jackson y debajo de él, dos esferas, en una de ellas decía “creer”,
y en la otra decía “no creer” (en mi trabajo, creer o no creer en la vida después de la muerte).
Relacionándolo con la muerte de mi amiga, siempre tuve en mente una de las frases
conocidas de Michael Jackson: CREE. Y así fue como obtuve un resultado muy significativo
para mí.

Todos los ensayos a los que asistí para la representación artística con mi grupo, fueron
vitales para nosotros. Pues en el primer ensayo no se llegó a un total acuerdo, porque a
algunos integrantes no nos parecía que sea una ideal tan global como la que terminamos
eligiendo finalmente. Nuestra presentación se basa en los problemas adolescentes (como
la depresión, el bullying, el miedo a reconocer nuestras preferencias sexuales, el embarazo
adolescente, etc.) y cómo son vistos desde el punto de vista de la gente adulta, como los
abuelos, padres u otros familiares, hasta amigos que ya pasaron la etapa de la
adolescencia. Muchos de nosotros nos sentimos identificados con los diferentes temas que
realizamos en la presentación, pues algunos tenemos problemas familiares, depresión, o
sufrimos alguna vez de bullying. Creemos que la mayor parte de tiempo, muchos adultos
critican en vez de ayudar a los adolescentes, diciéndonos que aún no han vivido nada, que
no nos quejemos, que no sabemos nada, y les parece la mejor solución mandarnos a recibir
tratamientos psicológicos, cuando muchas veces lo que más necesitamos es la mano de
las personas más cercanas que tenemos en nuestro entorno, y muchas veces son nuestros
propios padres o hermanos mayores. Nuestra presentación consistió en grabar a personas
adultas, como nuestros padres y abuelos, haciendo fuertes críticas o frases típicas hacia
los adolescentes, y recopilarlas para armar un solo audio. Luego de reproducir el audio con

las críticas, cada uno de nosotros iniciaba narrando el tema que le tocó (en mi caso, el de
la homosexualidad), tratando de familiarizarse al máximo con sus casos, pues son reales.

El único problema que se me presentó, fue el de poder darle el mismo sentimiento con el
que fue escrito el caso, pues yo en un principio le decía de una forma vacía, como si se
tratara de un relato normal. Otras personas de mi grupo presentamos el mismo problema y
nos fue fácil darnos cuenta porque nos corregíamos el uno al otro. Decidimos ensayar una
última vez ese día, y tratar de contarlo como lo contó el adolescente del caso real. Al poder
hacer esto, nos dimos cuenta que eso era lo que nos faltaba para hacer la presentación
llena de sensaciones, pues mis compañeros dicen haberse sentido conmovidos por varios
casos y esto creó sentimientos encontrados en muchos de ellos. Yo siempre fui de las
personas que se ven más interesadas en actuar, que en narrar cosas, sin embargo, esta
idea me gustó bastante, porque además de narrar el caso, el público tenía los ojos
vendados y eso generaría nuevas sensaciones. Me di cuenta que logré familiarizarme muy
bien con el texto en el último ensayo, y generó en mis compañeros algo como ansiedad,
entre otras sensaciones que no pudieron describir exactamente, y lo mismo pasó cuando
me tocó a mí hacer el papel del público.
A pesar de no haber asistido al día de las presentaciones debido al paro, creo que mi grupo
tenía bastante potencial si lográbamos conectar todo correctamente, transmitir sentimientos
y emociones. Mis compañeros de grupo me cuentan que se sintieron aliviados de haber
terminado su presentación, pues sienten que hicimos un buen trabajo y es lo que obtuvimos
gracias a las horas de ensayo a las que asistimos puntualmente los martes y sábados.
Todas las clases que tuvimos en este curso fueron buenas para mí, pues siempre me llevé
algo nuevo a casa, o siempre aprendía cosas nuevas de algún compañero o de las
profesoras, así que puedo decir que me reconocí en los demás en todo este tiempo, pues
tenemos muchas cosas en común, como el gusto por el arte y de considerarlo como una
forma de desahogarnos y expresar nuestros sentimientos sin a veces darnos cuenta.
El arte que más me gustó que realizamos en el curso fue el trabajo con la arcilla, pues como
dije anteriormente, amé la sensación que tuve al sentir la arcilla en mis manos y moldearla
a mi gusto mientras tenía los ojos cerrados. Luego buscarle forma y hacer con ella lo que
sentíamos o si se nos venía algún recuerdo a la mente. Creo que el trabajo con la arcilla
hizo que me dé cuenta de que soy una persona bastante perceptible cuando se trata de
sentir algo con las manos. Pues me agradó mucho tener una nueva sensación en ese
momento.
Algún recurso personal que podría mencionar en este texto, es la serenidad, pues siempre
llego a clases lo más calmada e inexpresiva posible porque es mi forma de ser. Me gusta
hacer las cosas con calma, prefiero realizar trabajos en silencio o con música blanca de
fondo, y es algo que me relaja bastante.
Alguna dificultad que siempre presenté en el curso es el ser demasiado reservada, pues la
mayor parte del tiempo prefiero guardarme mis ideas por el miedo a que al momento de
decirlas, nadie las secunde o haya rechazo en el grupo. Sé que no es algo que posiblemente
no pase, pero desde pequeña soy reservada y es bastante difícil sacarme ideas y
expresiones. Porque en la clase puedo ser la persona más callada del mundo, pero en mi
mente nunca dejan de circular ideas.
Esta experiencia de llevar el curso de Desarrollo Personal con las profesoras Claudia y
Cecilia, me ha dejado bonitas anécdotas que recordaré gratamente, pues muchos
compañeros concuerdan conmigo cuando digo que el ambiente es muy diferente al de las
otras clases. Al ser un grupo mucho más pequeño y siguiendo la misma carrera, nos hace
más unidos y se nos hace más fácil convivir en armonía, donde se ve que hay
compañerismo y altruismo.
Un reto personal que me estoy proponiendo para el siguiente semestre es el de empezar a
expresar mis ideas y opiniones respecto al tema del que se está hablando, pues me doy
cuenta que algunas ideas que tengo y no menciono, son dichas por alguien más. Es decir,
hay personas que piensan igual que yo y no debería tener miedo del rechazo, porque al
final lo único que importa, es lo que yo piense de mí.
Este curso me fue de mucha ayuda, pues para ser psicóloga, tengo que ser empática,
ponerme en el lugar del paciente y tratar de entenderlo lo mejor posible. He aprendido a
escuchar, a dialogar y a respetar cuando uno esté hablando o expresando sus opiniones.
Desarrollo Personal ha sido una muy buena base para todos los estudiantes de Psicología,
ya que me enseñó que hay diversas formas de desahogarse y de salir de la zona de confort
en el que muchas veces nos encontramos por no querer hablarlo con alguien más, porque
el arte es una herramienta muy fuerte que nos sirve muchas veces para canalizar nuestras
emociones.