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TEMA Nº 17

EL DESARROLLO SOSTENIBLE

1.- Introducción.

Una vez que se han generado la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente
y Desarrollo, más conocida como Cumbre de Río, que se reunió en junio de 1992 en Río de
Janeiro (Brasil), así como la no menos famosa Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Sostenible efectuada en septiembre del 2002 en Johannesburgo (Sudáfrica), se hizo
necesario realizar un análisis de lo que se ha logrado alcanzar en materia de dar
cumplimiento a los objetivos de dichas cumbres a efectos de conseguir la búsqueda de un
verdadero Desarrollo Sostenible y Sustentable. Más aún si se toma en cuenta que, en
materia de derecho ambiental, el elemento del desarrollo sustentable y el desarrollo
sostenible se han constituido en propósitos subsecuentes a la protección, conservación y
preservación del medio ambiente.

2.- La Problemática Global, Desarrollo y Ambiente.

El calentamiento global del Planeta Tierra; el agotamiento de la capa de ozono; la


contaminación de las fuentes de agua dulce y de los océanos, del suelo y de la atmósfera; la
pérdida de la biodiversidad y la destrucción acelerada de los bosques tropicales; la
producción descontrolada y el manejo ineficiente de los desechos, constituyen una muestra
del deterioro de las condiciones de vida en el planeta y son el resultado de la no aplicación
de los principios básicos de convivencia, ya que se han impuesto los intereses económicos
sobre los sociales y ambientales.

La preocupación por el deterioro ambiental aparece a mediados de este siglo, pero no es


sino en dos décadas después cuando la situación empieza a tornarse crítica, al reconocer el
mundo que se estaba llegando a los límites tolerables para la supervivencia de la vida sobre
la Tierra y su preservación presente y futura. El dramático mensaje del CLUB DE ROMA,
en su documento Los Límites del Crecimiento, alertaba que si la humanidad seguía
creciendo al ritmo que lo hacía y, la industrialización, la contaminación y la devastación de
los recursos naturales continuaban aumentando, los límites del crecimiento serían
alcanzados en los próximos cien años.

Cuando la angustia empezó a hacer presa del mundo industrializado, se realiza, en 1972 en
Estocolmo-Suecia, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente
Humano, obligando a dar un salto cualitativo en la forma de ver y afrontar los problemas
del ambiente y del desarrollo, dentro de un enfoque integrado. Aparece el concepto de
ECODESARROLLO, reconociendo que el desarrollo y el medio ambiente no solo que no
se oponen, sino que constituyen dos aspectos inseparables y complementarios.

De Estocolmo, en 1972, a la Conferencia Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo de


Río de Janeiro, en 1992, o sea que pasaron otros veinte años, se profundizaron los procesos
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reflexivos y la toma de conciencia sobre el desarrollo y el medio ambiente, pero


desgraciadamente se agudizaron los problemas ambientales mundialmente, en una clara
demostración que las decisiones políticas seguían siendo demasiado dependientes del
interés económico y material y que era necesario arribar a compromisos mucho más firmes
y serios que detengan las peligrosas tendencias, en base a un proceso de concertación que
armonice, en la práctica, la equidad social, la rentabilidad económica y la preservación
ambiental, en un contexto de gobernabilidad política a nivel mundial, regional y nacional.

3.- La Comisión Bruntland.

Debe destacarse, que en 1983, se presentó uno de los más importantes documentos de
reflexión sobre la problemática ambiental y sobre el conflicto entre desarrollo y medio
ambiente, que lo produjo las Naciones Unidas a través de la Comisión Bruntland,
denominado Nuestro futuro común, cuyo mensaje y contenido fueron aceptados en todo el
mundo, pues proponían lo que resultaba lógico y coherente con las circunstancias que se
vivían. Introduce el concepto de desarrollo sostenible, entendido como “aquel tipo de
desarrollo que satisface las necesidades presentes sin comprometer o reducir las
opciones de las generaciones futuras”. Enfatiza en la necesidad de un nuevo orden
económico y social, un nuevo orden de relaciones entre los seres humanos y la naturaleza,
en el cual la base fundamental debe ser los principios políticos, económicos, sociales y
ecológicos que garanticen un manejo sostenible de los recursos naturales y un Desarrollo
Sostenible de la humanidad, caracterizado por una mejor calidad de vida para todos.

Para 1992, se tenía claro el criterio global en los países desarrollados o denominados países
del Norte, ya que la mayor parte del deterioro ambiental provenía de la afluencia y el
exceso de consumo; mientras en los países subdesarrollados o países del Sur, la pobreza era
la principal causa y efecto del deterioro ambiental. En un caso el tema era la calidad de vida
y en el otro, la vida misma.

También se reconocía que siendo el medio ambiente una responsabilidad de todos los
países, la estrategia para superar los problemas debía considerar estas diferencias, así como
una responsabilidad común pero diferenciada, en la medida que unos y otros hubieran
contribuido al deterioro ambiental y en la medida en que sus capacidades reales les
permitieran enfrentar la problemática.

4.- Cumbre de la Tierra – Río 1992.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo – CUMBRE


DE LA TIERRA, se reúne en junio de 1992 en Río de Janeiro, en medio de una
extraordinaria capacidad de convocatoria. Es aquí donde se introduce claramente el
concepto de DESARROLLO SOSTENIBLE, con una visión holística y con un gran
convencimiento de que ya no es una alternativa sino un imperativo obligado de la
humanidad. Se establecen los acuerdos contemplados en cinco documentos de la Cumbre
de Río:
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 La Declaración de Río
 El Programa 21
 La Convención Marco sobre el Cambio Climático
 El Convenio sobre Diversidad Biológica
 La Declaración sobre la Ordenación, Conservación y Desarrollo Sostenible de los
Bosques.

5.- Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible – Johannesburgo 2002.

Bolivia en el período comprendido entre 1992 – 2002 enfocó sus actividades encaminadas
al Desarrollo Sustentable a través de aplicaciones en los sectores que proveen Energía, el
establecimiento del Mercado de Carbono, la implementación del Ecoturismo, la aplicación
de la Agenda 21 a través de los Gobiernos Locales en el Biocomercio y el fortalecimiento
del trabajo en los Grupos consolidados de países megadiversos.

Para la implementación de los procesos encaminados a lograr el Desarrollo Sustentable se


debe considerar que la gestión ambiental se enmarca en las políticas generales de desarrollo
sustentable para la conservación del patrimonio natural y el aprovechamiento sustentable de
los recursos naturales a través de una planificación ambiental. Dicha planificación
contendrá las estrategias, planes, programas y proyectos para la gestión ambiental nacional
y deberá ser preparado por un Ministerio especializado.

Ahora bien, en ese sentido, cabe acotar que desarrollo sostenible y desarrollo sustentable
son dos expresiones que más allá de diferencias se complementan, es decir, el desarrollo
sustentable viabiliza el desarrollo sostenible y éste es producto de aquél en el ámbito de lo
que implica el desarrollo económico y social de un país.

6.- Definición y Alcance del Desarrollo Sostenible.

En primer lugar —y como corolario de lo señalado en el acápite anterior— diremos que,


según la Real Academia Española, “sustentabilidad” es la cualidad de “sustentable”. Si
algo es sustentable significa que se puede defender con razones o argumentos, o sea, que se
puede sustentar. Podemos defender que la tierra es redonda porque tenemos mucha
evidencia para sustentarlo. Si queremos, en cambio, afirmar la existencia de los OVNIS,
difícilmente lo podremos sustentar. Ahora bien, si decimos que buscamos un desarrollo
ambiental o económico sustentables (como se utiliza en muchas ocasiones), estaríamos
afirmando que buscamos un tipo de desarrollo que se pueda defender con razones o
argumentos. Por ejemplo: Si estoy proponiendo un modelo de desarrollo, probablemente
quiero que sea sustentable porque quiero que otros crean en mis argumentos y crean que mi
modelo funciona. Si quiero que mi modelo de desarrollo se sostenga en el tiempo (que siga
creando desarrollo en el futuro), entonces queremos que sea sostenible.

Por otro lado, “sostenibilidad” es la cualidad de “sostenible”. Si algo es sostenible


significa que se puede sostener. Cuando lo utilizamos para calificar, por ejemplo, a la
producción de energía o al desarrollo económico, estamos afirmando que ambos procesos
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se pueden o se deben sostener. Esto se relaciona muy bien con la tendencia de preocuparnos
por los recursos naturales o el bienestar de nuevas generaciones. Producción de energía
sostenible implica que se debe sostener por si sola, es decir, que pueda sostenerse a través
del tiempo. Similarmente, un desarrollo económico sostenible sería aquél que busca un
crecimiento económico y un mayor bienestar para la sociedad que se pueda sostener a
través del tiempo. Podríamos entonces calificar de “sostenible” a algo que se puede
sostener en el tiempo y en el espacio.

Por último, la definición de Desarrollo Sostenible se ha ido ajustando a través de un


proceso gradual de aproximaciones y acuerdos. Sin embargo, a pesar de los notables
avances de reflexión y análisis, se considera que todavía subsisten las generalidades por
encima de los criterios prácticos que faciliten su aplicación y evaluación.

La definición generalizada señala que el Desarrollo Sostenible constituye un proceso que


pretende la satisfacción de las necesidades actuales permanentemente, sin comprometer
la satisfacción de las necesidades futuras de las actuales generaciones y de las que
vendrán, es decir, que no agota ni desperdicia los recursos naturales y no lesiona
innecesariamente al ambiente ni a los seres humanos.

Por su parte, el Desarrollo Sustentable debe estar encaminado a lograr, al mismo tiempo, el
crecimiento económico, la equidad y progreso social, el uso racional de los recursos
naturales y la conservación del ambiente, en un marco de gobernabilidad política, con el
objetivo de lograr mejores condiciones de vida para toda la población.

Para ello, el sistema político deberá promover la efectiva participación de todos los actores
sociales en la toma de decisiones; el sistema económico deberá impulsar la generación de
excedentes en forma segura y sostenida, garantizar una justa distribución de beneficios y
considerar al medio natural y a los recursos naturales como bienes económicos, a fin de
evitar su deterioro y uso irracional; el sistema productivo deberá respetar la base ecológica;
el sistema tecnológico deberá desarrollar y aplicar soluciones limpias; el sistema de
comercio deberá tomar en consideración los atributos ambientales de los productos y
servicios, así como establecer una estructura de importaciones ambientalmente limpia; el
sistema administrativo deberá tener eficiencia y modernidad; y, el sistema cultural deberá
respetar la diversidad y heterogeneidad.