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UNIDAD ACADÉMICA DE CIENCIAS DE LA

SALUD Y BIENESTAR
CARRERA DE SICOLOGÍA CLÍNICA

Análisis del artículo


“Peritación psicológica de la credibilidad del testimonio,
la huella psíquica y la simulación: el sistema de
evaluación global”

MATERIA:
Peritaje sicológico

DOCENTE:
Dra. Verónica Paredes

ESTUDIANTE:
Valeria Álvarez Aguirre
Claudia Fuentes Rodríguez

OCTAVO CICLO PARALELO “B”

2018-2019
Peritación psicológica de la credibilidad del testimonio, a huella psíquica y la
simulación: el sistema de evaluación global
Introducción

En el transcurso de la historia de la jurisprudencia y el desarrollo de la misma en el

tiempo, los elementos que se han empleado en el momento del juicio han ido variando y

evolucionando, así como la flexibilidad del sistema para incluir recursos humanos

profesionales de áreas ajenas a la ley que puedan aportar de manera importante en el

ejercicio de la justicia. Dentro del proceso contencioso, la testificación emerge como un

elemento importante, que ayuda al juez a tomar decisiones relevantes enfocadas a la

resolución de un caso en particular. Durante mucho tiempo, como ya hemos mencionado,

se han desarrollado varias herramientas para evaluar la fiabilidad, la credibilidad y la

validez de los testimonios recogidos por parte de los individuos involucrados en

determinado caso, en el artículo que analizaremos se intenta determinar la influencia de

la huella psíquica de cada individuo y su relación con el testimonio. Es así como en este

trabajo de revisión bibliográfica analizaremos como se debe trabajar al evaluar la

credibilidad del testimonio y cuán importante es esto en el ejercicio del psicólogo clínico

y forense.

Desarrollo

Al igual que las ciencias exactas, las ciencias sociales y humanistas no se encuentran

exentas de llevar a cabo procesos utilizando una metodología que permita comprobar una

u otra hipótesis planteada por el especialista en psicología jurídica. Siguiendo la lógica

del proceso, es necesario en primera instancia obtener la declaración del testigo. Las

herramientas más utilizadas al momento de llevar a cabo esta actividad son la entrevista

y el interrogatorio, éstos se verán influidos por factores como: la pericia del entrevistador,

el grado de colaboración del entrevistado, el tiempo transcurrido desde el suceso, y, (Arce


& Fariña, 2005)la obtención del testimonio, sin embargo, la declaración obtenida no es

muy útil para la aplicación de los sistemas de análisis de la credibilidad basados en el

contenido de las declaraciones pues es escaso de elementos necesarios para ello.

Por otra parte, la entrevista abarca más aspectos necesarios para evaluar el testimonio,

así mismo, existen tipos de entrevistas que se podrían emplear, pero en este punto también

los peritos evaluadores deben ser cuidadosos ya que, por ejemplo, las entrevistas dirigidas

o semidirigidas pueden introducir información engañosa en las narraciones de los eventos

de personas sinceras de modo que las distorsiones no serían fruto de la mentira, sino de

la información inferida por el entrevistador. Loftus, Korf y Schooler, (1988) citado en

(Arce & Fariña, 2005)

De acuerdo con lo que mencionan los autores del artículo científico (Arce & Fariña,

2005) para la obtención de la declaración del testigo, se precisa de entrevistas en las que

el perito no pueda manipular, ni inferir la información a recuperar por el testigo. Para ello

se recomienda el empleo de las entrevistas en formato narrativo de discurso libre, tal como

la entrevista cognitiva, la misma que compre de cuatro técnicas que trabajan en la

recuperación de la memoria del sujeto. En primera instancia se reconstruye mentalmente

los contextos físicos y personales que existieron en el momento del crimen o del hecho,

se emplea la reinstauración de contextos teniendo en cuenta los elementos emocionales,

elementos secuenciales y las características perceptuales que proporcionaran una gran

cantidad de detalles secuenciales para evaluar la credibilidad de testimonio.

Asi mismo, la segunda técnica que se utiliza en la entrevista cognitiva es el recuerdo

libre, que consiste en pedirle al testigo que narre todo lo sucedido, incluyendo la

información parcial e incluso detalles que considere insignificantes, porque éstos pueden

llevar a otros, asociados entre sí en la memoria, que sean relevantes y permitan esclarecer

los hechos. Según menciona ésta estrategia es especialmente importante a la hora de


combinar la información de diferentes testigos. Además, los pequeños detalles, en ciertos

casos, pueden producir buenas pistas. La tercera técnica, el cambio de perspectiva, se

utiliza para animar al testigo a ponerse en el lugar de la víctima, o de otro testigo del

suceso, incluso del sospechoso, y que informe de lo que vio o hubiera visto desde esa

perspectiva, si estuviera ocupando el lugar de esa persona. Bower (1967) citado en (Arce

& Fariña, 2005), señala que las personas que logran llevar a cabo ésta actividad suelen

recordar de mejor manera detalles del hecho, lo que contribuye a evaluación eficaz del

testimonio.

Finalmente, la instrucción que invita al recuerdo desde diferentes puntos de partida,

o el recuerdo en orden inverso, es otra técnica en donde se pretende que el individuo narre

los hechos desde un orden diferente a como se desarrollaron con la finalidad de recuperar

pequeños detalles que puedan haberse perdido en el transcurso de la narración de los

hechos siguiendo la secuencia cronológica que éstos tuvieron. Esta técnica es muy útil ya

que intenta reducir los efectos que la información previa, las expectativas y los esquemas

producen en el recuerdo y, además, puede ser efectiva para obtener detalles adicionales.

Una vez detalladas las técnicas que se utilizan en el proceso de entrevista para obtener el

testimonio es preciso analizar de qué manera se emplea ésta herramienta en los diferentes

contextos y con diferentes tipos de personas. Si bien es cierto, los adultos poseemos una

mejor capacidad de retención a nivel de la memoria, así como un lenguaje mejor

desarrollado, no ocurre así en el caso de los niños y las personas con discapacidad.

En el caso de entrevista a niños pequeños se deberá adaptar las preguntas, el lenguaje

y el contexto en general a la edad del menor hay que tener en consideración que el nivel

de detalles y exactitud con el que el menor recuerda un suceso, es significativamente

menor a la de un adulto, precisamente con el propósito de adaptar la entrevista cognitiva

a niños Diane Birch y Ray Bull diseñan un protocolo de actuación para la obtención de la
declaración de menores testigos; el mismo consta de cuatro fases que debe completar el

perito de manera secuencial: entendimiento y compenetración, recuerdo libre,

interrogatorio y conclusión. Todas las fases son importantes, sin embargo, la primera fase,

entendimiento y compenetración con el menor, es de una importancia significativa para

la obtención del testimonio. Conforme se va desarrollando la entrevista, se verá en juego

la pericia del entrevistador, es decir, éste deberá estar preparado para emplear el material

que sea necesario, así como las estrategias más óptimas para la obtención del testimonio

del menor, (Arce & Fariña, 2005) mencionan que en caso de ser necesario podrá utilizarse

trazos de dibujos, lápices de colores, entre otros materiales que permitan al niño expresar

los hechos.

En caso de la entrevista a personas discapacitadas Previamente a proceder a realizar

una evaluación del testimonio , es preciso determinar su capacidad como testigo Cahill

(1988) citado en (Bull, 1995) menciona que se debe evitar la sugestibilidad en las

preguntas de la entrevista, la presión indebida que induzca al testigo a crear

confabulaciones, también se debe evitar preguntar una y otra vez lo mismo acerca de una

situación en particular, con la finalidad de que el individuo evite realizar conjeturas o

desviaciones del tema principal. También se debe prescindir de las “ayudas” o

descripciones por parte del investigador cuando el sujeto no encuentra las palabras

correctas para expresar los hechos. Además, el entrevistador deberá emplear las escalas

de Wechsler para determinar la capacidad intelectual del individuo y la existencia o no

de lesión cerebral, de esta manera se evitará acciones manipulativas que perjudiquen la

evaluación de la credibilidad del testimonio.

En este punto hemos analizado ya las principales herramientas que se utilizan en la

evaluación de la credibilidad del testimonio del testigo implicado en un caso en particular

y hemos de decir que como es evidente, entre las capacidades que el perito debe
desarrollar se encuentra la capacidad de creatividad, perspicacia y entereza que requieren

procesos como éstos, dichos elementos se evidenciarán en la adaptación de los contextos

que pueda realizarse, en la identificación de diversos factores, no solo personológicos

sino del ambiente, que pueden influir en la determinación de fiabilidad de una

declaración.

Respondiendo a una secuencia respecto a lo analizado con anterioridad y, en relación al

sistema general de evaluación de la credibilidad de testimonio, tenemos al análisis de la

validez de la declaración como una etapa o proceso que se acompaña, inevitablemente,

de testimonios a otras personas, declaraciones judiciales e, incluso, diversas pruebas

realizadas durante el proceso de valoración. En este sentido, dos son los protocolos que

analizan metódicamente la validez de la información. Por un lado, el Statement Reality

Analysis (SRA) y, por otro, el Statement Validity Analysis (SVA).

En el primer caso, criterios como las contradicciones, la carencia de objetividad

respecto a la realidad, la desarmonía en paralelismo a otros hechos relacionados a la

declaración y la variación de datos en cuanto a contexto y tiempos, constituyen una pauta

a seguir para el control de la veracidad. En cambio, factores como las características

psicológicas del evaluado, los posibles tipos de interrogantes y estrategias utilizados por

el perito durante la entrevista, y los motivos para la realización del informe, facilitan

establecer categorías especificas entre lo creíble o increíble. Es en este proceso que, la

capacidad y preparación del perito jugará un papel fundamental para la determinación de

un criterio de confiabilidad, poniendo en juego su objetividad, habilidades

comunicacionales y juicio crítico.

En este mismo camino, el Reality Monitoring, el SRA y el CBCA son una de las

técnicas o herramientas más utilizadas en la evaluación de la veracidad de testimonios,

siendo manejadas en disímiles casos, independientemente del grupo etario o sexo al que
pertenezca el evaluado. El análisis del contenido de la información, desde sus

fundamentos, corrobora la claridad y autenticidad de los datos brindados por el

examinado; por ende, elementos relacionados al contexto, a las experiencias sensoriales,

a la ubicación temporo-espacial, la secuencia lógica de eventos, la autocorrección, la

expresión oportuna de emociones y el realismo y objetividad, se convierten en sostén

fundamental del evaluador en el proceso.

Finalmente, respecto a tales protocolos, ha de tenerse en cuenta que, aun así, la

presencia de los criterios mencionados con anterioridad pueda corroborar que la

declaración es verdadera, la ausencia de los mismos no desacredita o invalida los datos,

convirtiéndolos en falsos. Así mismo ocurre con los diecinueve criterios establecidos por

el CBCA en cinco grandes grupos, realidad que corrobora el hecho de que, la subjetividad

y el juicio crítico conforman pilares importantes en el proceso de evaluación.

Inherente a este proceso de declaración y valoración de veracidad, tanto a víctimas

como a agresores, la victimización y las posibilidades de simulación son una realidad

innegable. Por ende, en el contexto médico-legal en el que se desarrollan las

investigaciones, en donde las exploraciones han de ser comprobadas a través de

fundamentos científicos y objetivos, no debe darse por sentada una declaración, sino que

ha de tenerse en cuenta el abanico de posibilidades, dando espacio a la posible simulación

de las declaraciones y las expresiones emocionales o conductuales.

Entonces, ¿cómo corroborar si la simulación forma parte de las declaraciones? Pues,

en este sentido, durante la aplicación del Inventario Multifásico de Personalidad de

Minnesota (MMPI), el evitar las respuestas a interrogantes del evaluador y la tendencia a

ofrecer contestaciones socialmente deseables, son dos de los elementos claves para

determinar un indicio de veracidad en el protocolo, más que un intento “simulativo”,


debido a que se aleja del perfil y estrategias propias de la simulación, datos anteriormente

estudiados y establecidos.

Se propone, en el marco de este tipo de valoración, someter al individuo a instrumentos

psicométricos de evaluación de síntomas como, por ejemplo, el MMPI o,

complementariamente, la lista de chequeo SCL-90-R. Asimismo, a entrevistas expuestas

a análisis de contenidos, como se explicó con anterioridad, siendo aconsejable que tales

procesos sean realizados por dos evaluadores, con el objeto de prevenir posibles sesgos

en las interpretaciones finales, según plantean Arce & Fariña (2005).

Por último, la anamnesis o antecedentes de los sujetos involucrados contribuirá, desde

un inicio, en el reforzamiento oportuno de la información, conjuntamente con una

evaluación psicológica que corrobore la huella psíquica esperada para la situación y la

experimentada por el evaluado. El resultado final, luego de tan metódico procedimiento,

será ubicar a la simulación en las categorías de “probablemente simulador o

probablemente no simulador.”

En resumen, y aunando cada una de las estrategias o fases por las que se transcurre

para verificar la credibilidad de testimonio (evidenciadas durante este ensayo),

encontramos a un Sistema de Evaluación Global, que se constituye de diversas tareas,

específicamente nueve, que incluyen desde la obtención de la declaración en un primer

espacio, hasta la repetición de la misma con el objetivo de revisar la consistencia del

alegato. El contraste de las declaraciones recabadas a lo largo del procedimiento judicial,

el análisis del contenido de las declaraciones referentes a los hechos, el estudio de la

fiabilidad de las medidas resultantes, la medición de las secuelas producto del hecho

traumático, la valoración de las declaraciones de otros implicados, el análisis de la

personalidad y competencias de los actores relacionados al hecho y, finalmente, las


implicaciones para la presentación del informe, íntimamente relacionado al por qué ha

sido efectuado el procedimiento.

Conclusiones

Todo procedimiento científico, en pos de demostrar su veracidad, requiere de la

demostración de su validez y fiabilidad, en el marco de lo objetivamente demostrable y

“defendible”. En este sentido, los análisis de credibilidad de testimonios en el ámbito

jurídico no quedan exentos de tal realidad, requiriendo de la audacia y competencia de

los peritos que ejecuten tal actividad. Es por ello que, durante y luego del desarrollo de

este ensayo, se hace evidente la necesidad de formar y preparar a profesionales desde una

perspectiva forense de intervención, a través de la cual el experto sea capaz de dilucidar

con objetividad, rectitud y juicio crítico, los hechos que, por lo general, se alejan de su

cotidianidad y subjetividad.

En el contexto latinoamericano, específicamente ecuatoriano, las limitaciones en este

sentido no son una realidad ajena, haciéndonos reflexionar, continuamente, en que es

menester de la justicia y otras instancias, el armarse de conocedores peritos que sean

capaces de velar por los derechos de quienes, sin amparo y desprotegidos, acuden por

ayuda y protección.
Referencias
Arce, R., & Fariña, F. (2005). Peritación psicológica de la credibilidad del testimonio, la
huella psíquica y la simulación: el Sistema de Evaluación Glogal. Papeles del
Psicólogo, Vol. 26, 59-77.